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El chi es el elemento fundamental según el concepto
de la medicina oriental. Es la esencia de todo, su principio
y su fin.
Todo lo que existe son diferentes formas de chi, incluida
la materia que es una forma densa del chi. Todas las manifestaciones
del universo y de la naturaleza son manifestaciones del chi.
El chi rige el universo constando de dos elementos opuestos
y complementarios, el Yin (energía
de la tierra), y el Yang (energía del cielo).
También conocido como el aliento del Dragón,
es la energía (energía es la palabra
que en occidente mejor describe el significado de chi, aunque
no lo expresa completamente) que se encuentra y fluye en nuestro
cuerpo y en todo cuanto nos rodea, incluidos nuestros hogares.
El Chi fluye por nuestro cuerpo a través de los meridianos
tratados en la acupuntura. La medicina china nos dice que
la enfermedad surge cuando el Chi se estanca o se acelera.
Como ejemplos de esto vemos que el Tai Chi y el Chi Kung operan
sobre la energía vital a fin de mantener nuestro cuerpo
en perfecta salud.
Vemos que todo lo que nos rodea tiene y emana un Chi, las
plantas, los minerales, los animales y los seres humanos.
También cada casa y cada espacio creado por el hombre
tiene un Chi que lo caracteriza, y nosotros podemos "percibir"
o "sentir" el chi de ese lugar.
El Feng Shui estudia cómo el Chi recorre nuestra casa
a través de las habitaciones y pasillos, entrando y
saliendo por puertas y ventanas, en símil con el cuerpo
humano las ventanas serían los ojos por donde entra
el chi a la casa y la puerta la boca de entrada del chi. Cuando
el chi fluye libremente, las personas serán positivas
y disfrutarán de una vida armónica. Si el Chi
se estanca surgirán problemas en la vida cotidiana
o en las metas y proyectos de quienes vivan en ese lugar.
Existe un Sheng Chi, que es el
Chi que alimenta y el Sha Chi, el Chi que debilita y destruye.
El Sheng Chi se mueve en forma serpenteante y ondulante y
debe ser estimulado o activado, el Sha Chi se mueve en línea
recta o se estanca y debemos corregirlo para evitar que nos
influya negativamente, porque tal como indicamos nosotros
percibimos el Chi.
La tarea de un experto en Feng Shui es
entonces, determinar la calidad, organización y distribución
de esta energía en un espacio particular sopesando
sus efectos, y encontrando éstos positivos o negativos
para según que funciones. El Chi es observado en las
múltiples formas terrestres tantos naturales como artificiales,
los ciclos de tiempo y la influencia que marcan las direcciones.
Los estudios de Feng Shui para empresas o para casas, por
tanto, describen los consejos apropiados para que en el espacio
analizado el flujo del chi sea el adecuado y en la forma adecuada.
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