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¿Qué es el Feng Shui?
La traducción de la palabra Feng Shui
es viento y agua, debemos entencer el Feng
Shui como una ciencia (en gran parte arte) que, mediante la
observación de los elementos naturales con los cuales
convive el ser humano, trata de mejorar las condiciones en
las que se desarrolla la vida de las personas. Los antiguos
maestros chinos decían que el Feng Shui es el
arte de encauzar y conservar el Qi o energía vital.
El Qi (o chi) podemos entenderlo
como una energía vital que todo lo envuelve y que todo
lo impregna. El qi es transportado, y a veces dispersado,
por los vientos, y es retenido por el agua. Y de esto se trata,
de aprovechar estas leyes en nuestro beneficio sabiendo cuando
y cómo retener el chi.
El
Feng Shui, con más
de 4.000 años de antigüedad, se ocupa de crear
espacios donde reine la armonía. Los chinos desarrollaron
este sistema basándose en las observaciones de la naturaleza
y los ciclos que en ella se suceden, dándose cuenta
que nuestro planeta es afectado por las energías del
Universo en todo momento y que nosotros, al vivir en la Tierra,
somos afectados por ellas en diversos aspectos: salud, emociones,
pensamientos, decisiones y acciones, influyendo directamente
en nuestras vidas.
"Existe un texto clásico de Feng Shui llamado
el Zangshu del maestro Guo Pu (años 276-324 d.c) que
expresa: El Qi [energía] viaja y se dispersa con
el viento pero se retiene en presencia del Agua. Esta
frase de cabecera para todo estudiante de geomancia nos aclara
sobre el origen del término feng shui (viento y agua)
como el arte de canalizar y conservar el Qi." (Fuente:
Silvestre Pérez, Feng Shui Natural)
Entendemos un lugar con buen Feng Shui como aquel donde el
movimiento y la transformación del chi, en sus dos
cualidades yin y yang, ocurre de modo que la influencia que
ejerce sobre las personas que se encuentran en ese espacio
es positiva, atrayendo para ellas salud, buenas relaciones,
resultados positivos en la profesión y finanzas, y
felicidad en general. Al contrario, un lugar con mal Feng
Shui es aquel donde el entorno afecta negativamente sobre
los mismos aspectos citados de la vida de las personas que
hacen uso de tal espacio. Siendo así, una misma persona
necesitará un desempeño mayor en su vida para
conseguir unas metas en un lugar con mal Feng Shui que en
otro con buen Feng Shui. Evidentemente, entre un término
y el otro hay muchos puntos intermedios, así los habitantes
de una casa pueden estar recibiendo influencias positivas
de cara al aspecto de las finanzas, y tener mal aspectada
la cuestión de la salud. Todo es una línea que
nos lleva de un extremo al otro, y cada casa o cada espacio
se encontrará en un punto de esa línea.
Hoy en día hemos adaptado las antiguas reglas del
Feng Shui, que aún siguen vigentes, dado que en las
ciudades ahora tenemos edificos, calles, puentes, etc en lugar
de ríos y montañas. Pero los principios básicos
del Feng Shui continúan siendo los mismos, lo único
que han cambiado son las formas y elementos del entorno, éstos
actualmente sí son diferentes a los que existían
algunos siglos atrás o hace miles de años en
China, motivo por el cual la lectura e interpretación
de los textos chinos ha de realizarse con otro enfoque y otra
lógica.
Además, y como podemos imaginar, las viviendas de
hoy no tienen nada que ver a las que existían antiguamente,
las condiciones son muy diferentes, los diversos espacios
de las casas son totalmente diferentes y el uso que hacemos
de los mismos también. Todo esto es necesario en cuenta
a la hora de aplicar las antiguas técnicas de Feng
Shui.
La aplicación
de las técnicas y consejos del Feng Shui se debería
realizar en todos aquellos espacios donde los seres humanos
desarrollamos nuestra vida cotidiana, de modo que en cada
uno de ellos podamos aprovechar lo máximo que nos puede
brindar el entorno.
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